Teléf: 261 4980309 | e-mail: info@parroquiadelujan.com.ar


Seguinos: Facebook Twitter Youtube Pinterest

Ángelus: Jesús no nos quita la cruz, la lleva con nosotros, dijo Francisco

Martes, 11 de Julio de 2017 | Actualizado a las 10:03
Comparte:

“¡Ánimo, no te rindas ante los pesos de la vida, no te encierres ante los miedos y los pecados, sino ven a mí!’. Él nos espera, nos espera siempre, no para resolvernos mágicamente los problemas, sino para fortalecernos en nuestros problemas. Jesús no nos quita los pesos de la vida, sino la angustia del corazón; no nos quita la cruz, sino que la lleva con nosotros”, dijo el papa Francisco, este domingo 9 de julio, en su reflexión antes del rezo del Ángelus a los miles de fieles congregados en la plaza de San Pedro, provenientes de todo el mundo. El Santo Padre recordó las palabras del Evangelio del día en las que Jesús dice: “Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré”.

“¡Ánimo, no te rindas ante los pesos de la vida, no te encierres ante los miedos y los pecados, sino ven a mí!’. Él nos espera, nos espera siempre, no para resolvernos mágicamente los problemas, sino para fortalecernos en nuestros problemas. Jesús no nos quita los pesos de la vida, sino la angustia del corazón; no nos quita la cruz, sino que la lleva con nosotros”, dijo el papa Francisco, este domingo 9 de julio, en su reflexión antes del rezo del Ángelus a los miles de fieles congregados en la plaza de San Pedro, provenientes de todo el mundo.

El Santo Padre recordó las palabras del Evangelio del día en las que Jesús dice: “Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré”.

Francisco recordó que “el Señor sabe cómo de dura puede llegar a ser la vida. Sabe que hay muchas cosas que causan fatiga en el corazón: desilusiones y heridas del pasado, pesos que hay que cargar y males que hay que soportar en el presente, incertezas y preocupaciones por el futuro”.

“Ante esto, la primera palabra de Jesús es una invitación a reaccionar, a moverse: ‘Vengan”. Sin embargo, lo natural en los hombres es caer en el error de la inmovilidad: “El error, cuando las cosas van mal, es quedarse donde se está. Parece evidente, pero ¡qué difícil es reaccionar y abrirse! No es fácil”.

El Papa añadió despúes: “En muchas ocasiones, ante un peso de la vida una situación que nos duele, intentamos hablar con alguien que nos escuche, con un amigo, un experto… Se trata de algo bueno, pero no nos olvidemos de Jesús. No nos olvidemos de abrirnos a Él y de contarle nuestra vida, de confiarle a nuestras personas y nuestras situaciones. Tal vez existan zonas de nuestra vida que le podamos abrir a Él y que permanecían oscuras porque no habían visto nunca la luz del Señor”.

“Vayamos junto a Jesús, ofrezcámosle nuestro tiempo, encontrémonos con Él cada día en la oración, en un diálogo confiado y personal, familiaricémonos con su Palabra, redescubramos sin miedo su perdón, alimentémonos de su Pan de vida: nos sentiremos queridos y consolados por Él”, concluyó.+
Comparte:


Comentarios

No existen comentarios para esta noticia. Se vos el primero!

Déjanos tu comentario:

Sume: 13 + 1


Temas de Actualidad