Teléf: 261 4980309 | e-mail: info@parroquiadelujan.com.ar


Seguinos: Facebook Twitter Youtube Pinterest

Mons. Buenanueva a los jóvenes: “Confíense a las manos de Jesús, confíense a la oración de Jesús”

Lunes, 7 de Septiembre de 2015 | Actualizado a las 11:38
Comparte:

Lunes 7 Sep 2015 , Villa Concepción del Tío (Córdoba) (AICA):

El obispo de San Francisco, monseñor Sergio Buenanueva, se unió a la 26ª Peregrinación Juvenil al Santuario de la Virgencita, de la localidad cordobesa de Villa Concepción del Tío, que se realizó este domingo 6 de septiembre por la ruta 19 con el lema “María queremos conocer a Jesús”.

El prelado acompañó a los jóvenes en el camino, junto con una decena de sacerdotes diocesanos.

Al llegar al santuario, monseñor Buenanueva presidió la misa en la que alentó a los jóvenes a “confiarse a las manos de Jesús. Confiarse a la oración de Jesús. Arrojarse entre sus manos firmes y suaves, venciendo todo temor o desconfianza”.

“En Él van a encontrar el secreto de la verdadera vida. Se les abrirán los oídos para escuchar, los ojos para ver y la boca para hablar”, aseguró y interpeló: “Escuchar ¿qué? La voz de Dios, las voces de nuestros hermanos, el grito de los pobres y de la misma tierra. Escuchar a Jesús que quiere decirte quién sos, qué valiosa es tu vida, cuál es tu misión en esta historia, que otros te esperan y te necesitan”.

“Como le pasó a Francisco ante la cruz de San Damián, que tus oídos se abran para escuchar esa palabra que Jesús tiene reservada para vos. Ver ¿qué? La realidad que nos rodea en todo su esplendor y en toda su verdad. Pero, sobre todo, verlo a Él, a Jesús el Señor. Solo en Él podemos ver la verdad de la vida”, sostuvo.

“Hablar ¿qué? ¡Se dicen tantas tonterías! ¡Hay tantas palabras vacías o, peor aún, palabras venenosas que solo llevan dolor y muerte a los corazones! Jesús nos capacita para decir palabras buenas, sanadoras, luminosas”, agregó.

Monseñor Buenanueva aseguró que “Él pone en nuestro corazón y en nuestros labios, la única Palabra que merece ser dicha, cantada y hasta gritada: ¡Dios te ama y te salva, te busca, te perdona y te reconcilia!”

“Por eso, una vez más: confiémonos a sus manos, arrojémonos a sus manos. Le hemos pedido a María conocer a Jesús. Ella ya ha cumplido con nosotros. Nos ha traído al encuentro con su Hijo. Es lo mejor que sabe hacer. Es la mejor catequista y consejera espiritual. Ahora nos toca a nosotros vivir en la alegría de ese encuentro. Vivir y testimoniar que quien se confía a las manos de Jesús tiene vida en abundancia”, concluyó.

Confiemos en las manos de Jesús

Homilía de monseñor Sergio Buenanueva, obispo de San Francisco, en la 26ª Peregrinación juvenil al Santuario de la Virgencita (6 de septiembre de 2015)

Queridos chicos:

Después de haber compartido este tiempo de caminata, de diálogo entre amigos y de oración (para algunos, también de reconciliación); habiendo escuchado este evangelio: ¿Qué mensaje tengo en el corazón para ustedes?

Se los digo así, como me sale: imiten a este sordomudo, ¡no tengan miedo!, confíense a las manos de Jesús.

A Dios, el Padre bueno, solo se llega cuando, tocando nuestros límites y nuestra más honda fragilidad, y por eso mismo, nos arrojamos confiadamente a sus manos tiernas y sanadoras.

Por eso: arrojémonos con ojos cerrados a las manos de Jesús.

Lo hizo con un ciego, ahora con este sordomudo. También con Francisco y Clara. Lo hace con cada uno de nosotros: nos lleva aparte, lejos de las miradas indiscretas y las presiones que quitan libertad.

Nos mira a los ojos, como hizo con el joven rico. Acaricia nuestros oídos con sus manos y nos cura con su misma vitalidad.

Busca ese encuentro personal, cara a cara. Allí se juega nuestra vida y nuestro futuro.

Para cada uno de nosotros tiene esa palabra liberadora: “Efatá”.

Pero, sobre todo, Jesús, por nosotros, mira al Padre del cielo y alienta su Espíritu. Jesús ora por nosotros. Su oración abre todas las puertas.

Lo hace siempre, aunque en la Eucaristía esa oración se hace como más intensa y fecunda.

¿Se dan cuenta de lo que pasa en cada Eucaristía? ¿Saben que al entrar en la Misa Jesús nos conoce, nos mira y nos salva de una forma que, en definitiva, es tan inexplicable como profunda?

Por eso, una vez más les digo: ¡Confíense a las manos de Jesús! ¡Confíense a la oración de Jesús! ¡Arrójense entre sus manos firmes y suaves, venciendo todo temor o desconfianza!

En el hacer eso, como aquel sordomudo, van a encontrar el secreto de la verdadera vida. Se les abrirán los oídos para escuchar, los ojos para ver y la boca para hablar.

Escuchar ¿qué? La voz de Dios, las voces de nuestros hermanos, el grito de los pobres y de la misma tierra.

Escuchar a Jesús que quiere decirte quién sos, qué valiosa es tu vida, cuál es tu misión en esta historia, que otros te esperan y te necesitan.

Como le pasó a Francisco ante la cruz de San Damián, que tus oí-dos se abran para escuchar esa palabra que Jesús tiene reservada para vos.

Ver ¿qué? La realidad que nos rodea en todo su esplendor y en to-da su verdad. Pero, sobre todo, verlo a Él, a Jesús el Señor. Solo en Él podemos ver la verdad de la vida.

Hablar ¿qué? ¡Se dicen tantas tonterías! ¡Hay tantas palabras vacías o, peor aún, palabras venenosas que solo llevan dolor y muerte a los corazones! Jesús nos capacita para decir palabras buenas, sanadoras, luminosas.

Él pone en nuestro corazón y en nuestros labios, la única Palabra que merece ser dicha, cantada y hasta gritada: ¡Dios te ama y te salva, te busca, te perdona y te reconcilia!

Por eso, una vez más: confiémonos a sus manos, arrojémonos a sus manos.

Le hemos pedido a María conocer a Jesús. Ella ya ha cumplido con nosotros. Nos ha traído al encuentro con su Hijo. Es lo mejor que sabe hacer. Es la mejor catequista y consejera espiritual.

Ahora nos toca a nosotros vivir en la alegría de ese encuentro.

Vivir y testimoniar que quien se confía a las manos de Jesús tiene vida en abundancia.

Mons. Sergio Buenanueva, obispo de San Francisco

Comparte:


Comentarios

No existen comentarios para esta noticia. Se vos el primero!

Déjanos tu comentario:

Sume: 9 + 3


Temas de Actualidad